Un muro enterrado en París podría ser la primera prueba de la Lutecia gala descrita por Julio César

El hallazgo bajo el Hotel-Dieu podría confirmar que la ciudad de los Parisii se encontraba en la Ile de la Cité, en pleno corazón de la París actual
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Un muro de piedra y madera oculto durante más de 2.000 años bajo el corazón de París podría ayudar a resolver uno de los grandes interrogantes sobre los orígenes de la capital francesa. Arqueólogos que trabajan en el subsuelo del Hotel-Dieu, en la Ile de la Cité, han descubierto una estructura de tradición gala que podría haber formado parte de las fortificaciones de la antigua Lutecia mencionada por Julio César. De confirmarse, sería la primera evidencia arqueológica directa del oppidum de los Parisii en este lugar.
Las excavaciones comenzaron en febrero de 2026 con motivo de la reestructuración del complejo hospitalario. Los trabajos llevados a cabo por el Departamento de Historia de la Arquitectura y Arqueología de París, junto al Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap), buscaban inicialmente restos de viviendas antiguas, caminos y ocupaciones medievales y modernas. Sin embargo, durante el verano apareció una construcción mucho más antigua de lo esperado.
La estructura está formada por grandes bloques de piedra combinados con elementos de madera dispuestos horizontalmente, una técnica característica de determinadas fortificaciones galas de finales de la Edad del Hierro. El muro se conserva a lo largo de unos 20 metros y, detrás de él, los arqueólogos han identificado además una plataforma artificial de arena y grava de cerca de dos metros de espesor. Las primeras dataciones por carbono 14 de los elementos de madera ofrecen un intervalo comprendido entre el 200 y el 10 a. C.
Señales de un violento incendio
Uno de los elementos que más interés ha despertado son las señales de fuego. Los investigadores han encontrado partes carbonizadas del revestimiento, semillas quemadas y los restos de una construcción de madera destruida por un intenso incendio inmediatamente delante de la estructura. También ha aparecido al pie del muro una punta de lanza gala.
Estos indicios resultan especialmente sugerentes por lo que cuentan las fuentes antiguas. Julio César menciona Lutecia en La guerra de las Galias. En el año 53 a. C. acudió allí para convocar una asamblea de pueblos galos y, un año después, durante la rebelión encabezada por Vercingétorix, su lugarteniente Tito Labieno combatió contra los Parisii. Según el relato romano, estos incendiaron su propio oppidum durante el conflicto para evitar que cayese en manos de las tropas romanas.
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El muro podría pertenecer a la época de los Parisii, una tribu gala que habitaba la región antes de la conquista romana.
La coincidencia entre ese episodio y las huellas de fuego convierte el descubrimiento en una pista especialmente relevante, pero todavía no demuestra que ambos acontecimientos estén relacionados. Los arqueólogos deberán precisar tanto la cronología como la función exacta de la estructura antes de establecer una conexión directa con la batalla narrada por Julio César.
Un debate sobre los orígenes de París
La ubicación de la Lutecia prerromana lleva siglos generando dudas. La hipótesis tradicional situaba el asentamiento de los Parisii en la Ile de la Cité, entre otros motivos por la descripción de César de una isla comunicada mediante puentes y situada en un meandro del Sena. Sin embargo, la ausencia de evidencias arqueológicas concluyentes había llevado a plantear otras posibilidades, incluida una localización en la actual Nanterre.
El nuevo muro podría cambiar sustancialmente ese debate. Si los estudios confirman que pertenecía al recinto defensivo del oppidum, supondría la primera conexión arqueológica directa entre el París actual, la Lutecia de época romana y el asentamiento galo anterior. La ciudad moderna habría crecido, por tanto, sobre el mismo espacio ocupado por los Parisii antes de la conquista romana.
“Podríamos estar ante uno de los restos más importantes jamás descubiertos para comprender la Lutecia gala”, ha señalado la ministra francesa de Cultura, Catherine Pégard, quien ha pedido mantener la prudencia hasta completar los análisis.
Los trabajos continuarán ahora con una excavación complementaria destinada a estudiar la plataforma situada detrás del muro y posibles ocupaciones anteriores. Los restos son extremadamente frágiles y no podrán conservarse íntegramente en su ubicación actual, por lo que está previsto realizar un molde y una reconstrucción parcial utilizando algunas de las piedras originales, además de documentar digitalmente la estructura mediante fotogrametría 3D.
Fuente original: eldiario.es












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