Mbappé o la zanahoria
Quejarse es un traje comodísimo que siempre nos sienta mal. Podemos llevarlo a arreglar, que metan, que saquen un poco de tela de ahí, que lo ajusten al cuerpo que tenemos; podemos incluso cambiar ese cuerpo, someternos a dietas virtuosas, ayunar intermitentemente, dejar a un lado el pan y el vino. Nada sirve. Siempre salimos […]
