La muerte lenta de Santander
Mis pies recorren la distancia entre Piquío y el Barrio Pesquero. Serán unos 5 kilometros. Una hora larga andando. En mis cascos, El Infierno es Demasiado Dulce de Eskorbuto. Me habré cruzado con cientos de personas durante el paseo. Solo he visto dos rostros conocidos y nos hemos aplicado el saludo santanderino. Ya sabes, mirar […]
