El dinero y la atención
Hasta hace poco, cada vez que me llamaba mi madre por teléfono me asaltaba una pequeña fantasía. Al responder, mi madre me decía que en realidad somos asquerosamente ricos, que teníamos el dinero por castigo, que no sabíamos qué hacer con los Picassos. Me contaba que me lo habían estado ocultando durante todos estos años […]
