Puigdemont dice 'no' a Feijóo tras sus primeros contactos con emisarios del PP
Arranca una semana que será determinante para la política española. Tanto el Gobierno como la oposición aguardan el desenlace de las citas judiciales que afectan al Partido Socialista, que se han concentrado en los próximos cuatro días a partir de este lunes. También están muy pendientes los socios de investidura, que tienen en sus manos decidir el futuro de Pedro Sánchez y, especialmente, el éxito o fracaso de una eventual moción de censura instrumental, que se sigue debatiendo en la calle Génova como la forma de dar un golpe definitivo. El calendario apremia a todos, pero especialmente a Alberto Núñez Feijóo. El líder popular aún no ha cerrado del todo la posibilidad de poner su nombre en la línea y presentarse como candidato a presidente del Gobierno en el Congreso, pero desde los partidos que necesita para que esto salga adelante siguen sin moverse. Tanto Junts como el PNV no se han desdicho en pedir elecciones anticipadas a Sánchez, pero tampoco en negarse a apoyar una moción de censura para derrocarle, por mucho que Feijóo disuelva las Cortes nada más llegar a la Moncloa, y por mucho que Vox no esté en ese Gobierno instrumental, que Feijóo propuso hace semanas. Fue hace ya más de un mes, cuando saltó la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando todo empezó a moverse. En Génova aseguran desde entonces que la estrategia es dejar que el desgaste de las causas judiciales vaya haciendo caer al Gobierno, para lo que han apelado a la responsabilidad de los socios. Sin embargo, la moción de censura ha estado ahí como opción, aunque en público el PP solo la tuviera en sus cábalas durante unos días. Fue aquella semana, la primera de junio, en la que Feijóo llamó a Junts y el PNV a «convocar unas elecciones» a través de una moción de censura en el plató de Ana Rosa Quintana. Aún así, el líder de la oposición seguía apelando a una prudencia que hace necesaria el hecho de que no le dan los números, y que «no tiene sentido presentar una moción de censura si no la vas a ganar», en palabras del expresidente José María Aznar dos días después de aquello. Ese mismo día, ante el Cercle d’Economía catalán, Feijóo escenificó este portazo a la vía de la moción, volviendo al tono crítico con los socios: «No busco atajos», aseguró. En Génova no habrá medias tintas, conscientes de que no pueden desperdiciar el buen momento que les brinda la actualidad judicial. La moción de censura, o bien será su principal objetivo, o estará descartada del todo, al menos en público. Habrá que esperar a que termine esta semana clave para ver si la puerta se vuelve a abrir. Las citas comienzan este mismo lunes, con la vistilla del juez Peinado a Begoña Gómez antes de llevar a la mujer del presidente del Gobierno ante un jurado popular. El martes es el turno de la primera cita con la que el PP capitalizará el caso Leire…











