La mayoría del PP en el Senado une a una izquierda irreconciliable en el Congreso

La mayoría del PP en el Senado une a una izquierda irreconciliable en el Congreso

El acuerdo se resistió en el Congreso pese al intercambio de ultimátum a modo de oferta del viernes. Sí, en cambio, cristalizó en el Senado de la mano del PSOE y los principales partidos del Frente Amplio. Sendas partes cerraron sobre la bocina un pacto para concurrir juntos a la Cámara Alta en las elecciones generales del 29 de noviembre. La candidatura, bautizada como Senado de Progreso, pretende disputar al Partido Popular la mayoría absoluta obtenida en 2023 y que ha permitido a los de Alberto Núñez Feijóo controlar una de las dos cámaras legislativas durante la última legislatura, llevando a los límites un choque institucional prácticamente inédito en la historia de la democracia. La operación cristalizó poco después de constatarse el enésimo fracaso de las negociaciones entre Podemos y el Frente Amplio para presentar una candidatura común al Congreso. Mientras las diferencias entre ambas formaciones han frustrado la reunificación del espacio a la izquierda del PSOE, los socialistas movieron ficha para, al menos, asegurarse una alianza en una de las dos Cámaras junto con Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid, Compromís, Chunta Aragonesista y Batzarre. El pacto contempla fórmulas específicas en Baleares y La Gomera, impactando en torno a 40 provincias, con Cataluña y Canarias fuera del acuerdo estatal general. Una unidad que no llega al Congreso El pacto PSOE – Frente Amplio deja al descubierto las dificultades que atraviesa el espacio político situado a la izquierda del PSOE. Las conversaciones entre Podemos y lo que antes se articulaba bajo las siglas de Sumar terminaron sin acuerdo tras varios días de propuestas y contrapropuestas sobre candidaturas, territorios y puestos de salida. Las diferencias fueron especialmente sensibles en Madrid y Cataluña, donde sendos proyectos mantienen estrategias difíciles de conciliar. Podemos y el Frente Amplio concurrirán por separado en buena parte del país. Sólo en Canarias y la Comunitat Valenciana han sorteado las diferencias ya históricas entre las dos fuerzas progresistas. El choque constata una fragmentación que puede afectar al reparto de diputados, especialmente en circunscripciones más pequeñas, donde las candidaturas necesitan concentrar suficientes apoyos para conseguir representación. Por tanto, la izquierda llegará dividida al 29N al Congreso, pero no así al Senado, donde sí han encontrado un aliciente para aparcar sus diferencias. Con actores diferentes, todo hay que decirlo. Frente Amplio y PSOE ensancharon miras por un sistema electoral que recompensa especialmente a las candidaturas más votadas en cada provincia. De esta manera, la alianza, podrá modificar de manera considerable el reparto de escaños sin necesidad de grandes desplazamientos del electorado. El contraste entre los frentes progresistas de sendas cámaras es significativo. Las posibilidades de modificar el reparto de representantes a través de candidaturas conjuntas han facilitado un entendimiento imposible de trasladar al Congreso. No obstante, ahora el acuerdo debe sortear una nueva negociación, pero esta ya destinada a la distribución de los puestos entre los partidos que integran la alianza de izquierdas. Según publicó El País, el PSOE pretendía reservarse dos de los tres primeros lugares en las provincias…

Fuente original: elplural.com

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