Identifican una nueva especie de dinosaurio en un fósil hallado hace más de un siglo en Reino Unido

El análisis de una parte del cráneo conservada en el Museo de Historia Natural de Londres ha permitido describir al primer megarraptor conocido en Europa, un dinosaurio carnívoro que vivió durante el Cretácico inferior
Los saurópodos quizá no tenían la boca que imaginábamos: nuevos indicios apuntan a estructuras parecidas a un pico
Un equipo internacional de paleontólogos ha identificado una nueva especie de dinosaurio carnívoro que habitó la actual isla de Wight, en el sur de Inglaterra, durante el Cretácico inferior. Bautizada como Invictibellatrix amberina, pertenece al grupo de los megarraptores y constituye el primer representante de este linaje descrito en Europa. El descubrimiento, publicado en la revista científica Royal Society Open Science, se ha realizado a partir de un fósil conservado desde hace más de un siglo en las colecciones del Museo de Historia Natural de Londres.
El ejemplar consiste en una parte de la caja craneal recuperada en Sudmoor Point, cerca de Brook, en la costa suroccidental de la isla de Wight. El museo adquirió el fósil en mayo de 1924 al reverendo R. W. Hooley, pero hasta ahora no había sido objeto de una descripción científica formal. Los investigadores han determinado que procede de la Formación Wessex, cuyos sedimentos corresponden al Barremiense, una etapa del Cretácico inferior.
A pesar de que el fósil está incompleto y presenta desgaste, conserva características anatómicas que han permitido distinguirlo de otros dinosaurios conocidos. El equipo utilizó tomografías computarizadas de alta resolución para reconstruir digitalmente la caja craneal y su cavidad interna. Posteriormente, comparó sus estructuras con las de otros terópodos y realizó análisis evolutivos que respaldan su clasificación como uno de los miembros más antiguos del linaje de los megarraptores.
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Fotografías del holotipo de caja craneana (NHMUK PV R6775) de I. amberina gen. et sp. nov. en A: anterior, B: posterior; C: lateral derecho; D: lateral izquierdo; E: ventral; F: vistas dorsales. Abreviaturas: atr, receso timpánico anterior; boc, cresta basioccipital; bpr, receso basipterigoideo; bsr, receso basofenoideo; bt, tubera basal; btw, red basituberal; CN, nervios craneales V, VII; cp, proceso cultiforme; cvl, cresta ventrolateral de basifenoides; fm, foramen magnum; oc, cóndilo occipital; óvulos, fenestra oval; pcr, receso paracondilar; fosa, depresión de la glándula pituitaria dentro de la fosa pituitaria; pp, proceso paraoccipital; prp, colgante preótico; psncr, receso de la cresta nucal parasagital; scr, receso subcondilar; snc, cresta nucal parasagital; sok, protuberancia supraoccipital; sta, silla turca. La barra de escala equivale a 50 mm.
Uno de los megarraptores más pequeños conocidos
Las dimensiones del fósil sugieren que Invictibellatrix amberina era considerablemente más pequeño que otros representantes de su grupo. Los autores estiman, mediante la comparación con otro dinosaurio de proporciones craneales semejantes, que podría haber medido hasta unos cuatro metros de longitud y pesado entre 200 y 300 kilos. Estas cifras son aproximadas, ya que no se dispone de un esqueleto completo. En comparación, otros megarraptores alcanzaron longitudes superiores a los diez metros y masas corporales de más de dos toneladas, por lo que la nueva especie podría encontrarse entre las más pequeñas conocidas de este linaje, si no ser la menor de todas.
La nueva especie presenta una combinación de rasgos en la región posterior del cráneo que permite diferenciarla de otros terópodos. Entre ellos destacan la forma del orificio por el que la médula espinal se conecta con el encéfalo, las características de la articulación entre el cráneo y el cuello y determinadas crestas óseas. El estudio también señala que la fusión de los huesos conservados indica que el animal había alcanzado, como mínimo, una fase subadulta.
El nombre científico elegido contiene dos referencias distintas. Invictibellatrix procede de términos latinos relacionados con la idea de una guerrera invicta y alude al papel que los megarraptores llegaron a desempeñar como grandes depredadores en Gondwana, después de una etapa evolutiva en la que eran animales más pequeños y no ocupaban la cima de la cadena alimentaria. Según los autores, también pretende transmitir un mensaje de esperanza a quienes sufren acoso, discriminación u opresión. Por su parte, amberina hace referencia al ámbar presente en los depósitos de restos vegetales de la Formación Wessex.
Una nueva pista sobre la expansión de los dinosaurios carnívoros
El hallazgo también aporta información sobre la distribución geográfica de los megarraptores. Aunque los modelos biogeográficos examinados ofrecen distintas posibilidades sobre su origen, el análisis que los investigadores consideran más sólido apunta a que los antepasados de Invictibellatrix podrían haber llegado a Europa desde Asia hace aproximadamente 130 millones de años. Posteriormente, otras poblaciones de este linaje se habrían extendido hacia África y distintas regiones del hemisferio sur. Los resultados respaldan la hipótesis de que estos dinosaurios tuvieron una distribución mucho más amplia durante las primeras etapas de su evolución, aunque no permiten reconstruir con certeza todas sus rutas de dispersión.
Los investigadores plantean que las extinciones regionales posteriores explicarían la ausencia de megarraptores en el registro conocido de los continentes septentrionales durante el Cretácico superior, mientras otros miembros del grupo continuaron diversificándose en Gondwana. La identificación de Invictibellatrix amberina amplía la diversidad de dinosaurios carnívoros documentados en la Formación Wessex y pone de manifiesto el valor de revisar ejemplares conservados en colecciones científicas mediante técnicas actuales.
Fuente original: eldiario.es











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