El rey Felipe VI entra en campaña: Ceuta, Melilla y no vivienda en el 12 de octubre
España celebra este lunes 12 de octubre el Día de la fiesta nacional con el tradicional desfile militar en Madrid, los honores a la bandera y la recepción de los reyes en el Palacio Real. Pero la agenda institucional adquiere este año una dimensión política añadida: Felipe VI y Letizia recibirán a representantes de la sociedad civil de Ceuta y Melilla en vísperas de su desplazamiento a ambas ciudades autónomas, el primero del actual monarca desde su proclamación en 2014. La visita, programada para los días 13 y 14, llega tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio y en plena precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre. La coincidencia entre la jornada de la hispanidad y el viaje real sitúa a la Corona en el centro de uno de los principales ejes del debate político: la integridad territorial, el control fronterizo y la respuesta del Estado ante una crisis migratoria. No implica que el jefe del Estado participe en la contienda electoral ni que la Zarzuela haya asumido el discurso de ningún partido. Sin embargo, la carga simbólica de su presencia en dos territorios especialmente sensibles para las relaciones con Marruecos puede influir en la lectura política de la campaña. Ceuta y Melilla, un mensaje de respaldo territorial Felipe VI y la Reina no habían visitado estas ciudades desde la llegada del monarca al trono. El precedente se remonta a noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y Sofía viajaron a ambos enclaves, una visita que provocó tensiones diplomáticas con Marruecos. La nueva agenda, consensuada entre la casa del rey y el Gobierno, representa por ello un gesto institucional de especial relevancia. La visita a Ceuta tendrá lugar apenas dos meses y medio después de la entrada masiva de personas migrantes desde Marruecos. La dimensión de aquella crisis convirtió la frontera del Tarajal en un asunto de seguridad, gestión migratoria y cooperación internacional. El viaje real permitirá escenificar la presencia del Estado en un territorio donde la soberanía española, la presión fronteriza y las relaciones con Rabat se entrecruzan de forma permanente. El PP puede encontrar en este contexto elementos para reforzar su marco político sobre la defensa de las fronteras y la integridad territorial. La presencia del jefe del Estado constituye una imagen de unidad institucional que puede ser interpretada por la oposición como un respaldo a sus reivindicaciones sobre seguridad y soberanía. Esa lectura, no obstante, pertenece al terreno de la disputa partidista: la visita ha sido acordada por Zarzuela y el Ejecutivo, y su significado oficial es el de un desplazamiento institucional. La decisión de no acompañar a los reyes por parte de Pedro Sánchez, comunicada por fuentes de Moncloa, añade otro elemento al escenario. El presidentedel Gobierno había defendido previamente la conveniencia del viaje y señalado que existían razones suficientes para realizarlo cuando se diesen las condiciones oportunas. Será el ministro o la ministra de jornada quien acompañe a sus majestades. La vivienda y la muerte de Maricarmen, al…
Fuente original: elplural.com












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