El plan del PP contra Pedro Sánchez: la misma estrategia que ya utilizaron para acabar con Felipe González

El plan del PP contra Pedro Sánchez: la misma estrategia que ya utilizaron para acabar con Felipe González

Existe un hilo invisible que conecta el pasado y el presente de la política española que confirma la teoría de aquellos que sostienen que la Historia se repite de forma cíclica. Lo que el Partido Popular ejecuta hoy, con José María Aznar y Miguel Ángel Rodríguez (MAR) como directores de orquesta, es una estrategia milimétricamente calculada que emula los movimientos que realizó allá por los años noventa para llegar al poder. Como prueba evidente está el conflicto desatado en Ceuta, donde la emergencia migratoria se está utilizando como arma política en vez de un asunto prioritario que requiere auténticas políticas de Estado, algo que parece haberlo olvidado el Partido Popular que constantemente utiliza cualquier problema para exigir el adelanto electoral como único punto de «programa electoral». Al mismo tiempo, utilizan al entorno personal del Presidente del Gobierno para atacarle evidenciándose en los casos que afectan tanto a David Sánchez como a Begoña Gómez. No es algo nuevo puesto que es algo que ya utilizaron en el pasado cuando el resultado de las urnas no le es favorable al partido de la calle Génova. Los precedentes del método: de Demetrio Madrid al «Tamayazo» y, posteriormente, Gómez Besteiro La historia democrática de nuestro país está marcada por diferentes hitos donde el Partido Popular ha utilizado diferentes dudosas estrategias para alcanzar el poder. El primer caso sucedió en Castilla y León en 1986, forzando la dimisión de Demetrio Madrid tras una denuncia judicial de la que terminó totalmente absuelto. Otro hecho destacable fue la maniobra política contra Rafael Simancas en la Comunidad de Madrid en el año 2003 conocida como el «Tamayazo», un golpe descarado a la voluntad popular donde la no asistencia a la votación de la investidura del por entonces candidato socialista de los diputados Eduardo Tamayo Barba y María Teresa Sáez Ávalos impidieron esa investidura. Esta misma fórmula de desgaste la sufrieron en Galicia primero Emilio Pérez Touriño que acabaría perdiendo la presidencia de la Xunta cayendo a manos de Alberto Núñez Feijóo, el mismo que maniobró para que José Manuel Gómez Besteiro acabara envuelto en varias causas judiciales que le hicieron dimitir de todos sus cargos aunque todas ellas acabaron finalmente archivadas. Movimientos que llegaron hasta Andalucía para acabar con treinta y siete años de gobiernos ininterrumpidos del PSOE en la Junta de Andalucía utilizando el caso de los ERE, que a diferencia de los anteriores casos judiciales sí acabaron con condenas, como la llave definitiva para demoler por completo la hegemonía socialista. Sin embargo, tras la llegada de Moreno Bonilla al poder y a pesar de sus promesas electorales en materia económica, las estadísticas demuestran que la realidad no se parece en nada con aquello que prometió: el colapso sanitario mantiene a más de un millón de andaluces atrapados en las listas de espera con una demora media que roza los seis meses de espera para una operación y más de 130 días para ver al especialista, casos de mujeres con cáncer de mama con un clamoroso fallo…

Fuente original: elplural.com

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