El novio de Ayuso pretende cerrar la venta de su piso en Chamberí por casi un millón más de lo que le costó

El novio de Ayuso pretende cerrar la venta de su piso en Chamberí por casi un millón más de lo que le costó

Los pisos de Isabel Díaz Ayuso, el tema de la semana. Justo en medio de la polémica por la compra oculta y posterior venta precipitada de un ático de lujo en Chamberí, para que la presidenta madrileña lo utilizara como oficina en contra de la normativa; unas calles más abajo se cocinaba otro jugoso movimiento que tiene mucho que ver con ella. ElPlural.com publicó este jueves en exclusiva que Alberto González Amador puso a la venta el piso en Vallehermoso que comparte con la líder del PP madrileño, por un precio de 1.790.000 euros, después de la polémica adquisición de la Comunidad de Madrid. El precio es relativamente normal en la zona, teniendo en cuenta que se trata de un apartamento de 211 metros cuadrados en uno de los mejores barrios de la capital. Sin embargo, resulta llamativo porque este es el piso que el imputado novio de Ayuso compró en 2022, justo cuando tuvieron lugar los presuntos fraudes fiscales por los que se le investiga, por 850.000 euros. Entonces el negocio ya fue redondo, ya que el precio estaba unos 400.000 por debajo del de mercado -entonces en torno a los 1,2 millones-, y porque poco después le compró a su fiscalista el ático superior por casi un millón. Cuatro años después de ese movimiento, González Amador ha vuelto a sacar la calculadora. A bote pronto, el precio de venta por el que está publicado en el portal Idealista y la inmobiliaria GILMAR -1.790.000 euros- supone que lo está vendiendo 940.000 euros más caro que cuando lo compró, con un incremento de más del doble del precio que pagó por él, concretamente un 110,6%. Si el novio de Ayuso vende el piso por la cantidad por la que está a la venta, restando los gastos estimados por agencia e impuestos, podría recibir en su cuenta bancaria en torno a un millón de euros. Esto supone que recuperaría todo lo pagado por un piso -sobre el que pesa una hipoteca de medio millón- tan solo cuatro años después de comprarlo, incluso con beneficio, y después de haberse comprado también el ático de encima después de cometer, presuntamente, dos delitos fiscales con la compraventa de material sanitario a través de negocios con empresas beneficiadas por su pareja, presidenta de la Comunidad de Madrid. Un negocio desde la compra La jugada le puede salir muy bien a González Amador, que espera mientras a ser juzgado en dos procedimientos por fraude fiscal, falsedad documental, corrupción en los negocios y administración desleal. Sobre el piso pesa una hipoteca de 500.000 euros, lo que significa que dio una entrada de unos 350.000, una cantidad muy similar a la que reconoció haber defraudado a Hacienda antes de efectuar la compra. El precio final, además, estaba casi 400.000 al valor de mercado que figuraba entonces en Idealista para pisos de las mismas características. Todo se resume en que, entre 2022 y ahora, el piso sexto solo le va a traer ganancias, pero para entender la imagen al…

Fuente original: elplural.com

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