El Gobierno busca apaciguar las calles en tres días con dos decretos de vivienda sin texto definido ni futuro asegurado
No había ni empezado la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes y los movimientos sociales que acampan en la Puerta del Sol ya habían anunciado que rechazan lo aprobado por el Gobierno. El Partido Socialista y Sumar han optado por solucionar su disputa por las medidas de vivienda por la vía más fácil, y a la vez la más incierta: dividirlas en dos decretos. Uno incluye el grueso de puntos que, espera Moncloa, se aprueben el viernes en el Congreso de los Diputados. El segundo incluye la prórroga automática de los contratos de alquiler. Una medida que, aseguran fuentes gubernamentales, es histórica y no estaba en la mesa de negociación hasta esta misma semana, cuando la han propuesto organizaciones como el Sindicato de Inquilinas. Tal ha sido la celeridad para encontrarle un encaje en las matemáticas parlamentarias que atormentan al Ejecutivo, que la ministra Isabel Rodríguez ha llegado a la rueda de prensa –que ha comenzado una hora más tarde de lo previsto- sin el texto definitivo. El lío de papeles de la titular socialista de vivienda ha reflejado a la perfección el estado de los decretos, a tres días de que los tenga que apoyar el Congreso. Junts, el socio más complicado en el amplio espectro de los que depende el Gobierno para legislar, pretende tumbar el segundo de los decretos. Sobre el primero, aún queda que los nacionalistas confirmen un giro que sí que sería histórico, y que aprueben algunas medidas que, antes del verano, consideraban que «fomentan las okupaciones». Desde Moncloa confían en que así sea, lo que confirmaría el motivo de haber dejado solo la prórroga automática de los alquileres, que en la práctica los convertiría en indefinidos, separada de las demás. Este martes, Junts no desvela qué votará sobre el primero de los textos, el cual quiere ver antes de decidir, lo que revela que, a la postre, ninguno de los dos decretos está asegurado por el momento. Este suspense lo agrava Podemos, que desde el otro costado de la mayoría de investidura rechaza de plano las bonificaciones fiscales aprobadas para satisfacer a los socios nacionalistas. Fuentes gubernamentales aseguran que en Moncloa no están preocupados por ninguno de los dos partidos, y ante las críticas por la aprobación de los dos textos que lanzan los morados, admiten que responde a la limitación de la capacidad legislativa del Gobierno de coalición. Sol rechaza las medidas Estas mismas fuentes también aseguran que aplauden y apoyan a los miles de concentrados en la Puerta del Sol y otras plazas de España, que alentados por el desahucio de Maricarmen han puesto su presión al servicio del futuro de las medidas progresistas que se le suponen a este Ejecutivo. La realidad, sobre el terreno, es muy distinta. Los movimientos sociales ponían como línea roja que se aprobara esa prórroga indefinida de los alquileres, y por ello critican la decisión de dejarla en un decreto aparte que, como ha admitido la propia ministra, ni siquiera se…
Fuente original: elplural.com












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