Así es 'La cuenta', el juego de cartas más competitivo y tacaño que arrasa entre grupos de amigos

Así es 'La cuenta', el juego de cartas más competitivo y tacaño que arrasa entre grupos de amigos

No hay duda de que una de las razones por las que los juegos de mesa tienen tanto éxito es porque permiten dejar volar nuestra imaginación hacia mundos imaginarios, como es el caso de Disney Lorcana. Sin embargo, también hay propuestas que sin llevanos a los terrenos de la ficción nos permiten pasar un buen rato de risas entre amigos sin necesidad de estar en mundos imaginarios. Este es el caso de ‘La cuenta’, un juego de mesa de sabor catalán (literal y figurado) en el que el ganador será la persona que sea la más tacaña del grupo. En concreto, en el juego os convertís en un grupo de amigos que se ha ido a un bar a tomar las tamas. Así, vais pidiendo cosas hasta el momento más terrible, que es el de pagar la cuenta. ¿Y a quién le toca? Solo los más astutos, los que tengan mejor estrategia, podrán evitar la dolorosa. Compra aquí Cómo se juega a ‘La cuenta’ La partida de esta juedo diseñado por Litus Carreras e ilustrado por Ariadna Altimira comienza repartiendo una serie de cartas, cuya cantidad varía según el número de jugadores. Normalmente, empieza quien haya pagado la cuenta más recientemente, que deberá jugar una de sus cartas. La baraja se compone, por un lado, de diferentes tipos de tapas que varían en color y precio. Cada jugador debe colocar una carta de un grupo de color que sea igual o superior a la anterior. Si nadie ha jugado todavía una carta de ese color, se puede sacar la que se quiera. Asimismo, los jugadores pueden optar por la carta de plato quemado, que impide seguir completando esa columna y, además, reduce el precio total de la cuenta. También es posible aumentar el precio de un plato jugando una carta premium junto a él. Porque, eso sí, cada carta que se coloca va sumando al importe total. Y no solo hay bebidas: también está la carta de vinos, que se puede jugar tantas veces como se quiera, y la carta de cumpleaños, que permite evitar pagar la cuenta durante ese turno. Igualmente, existe una carta para cambiar la dirección de la ronda, lo que puede dar lugar a situaciones muy divertidas. Tampoco podemos olvidarnos de la carta del café. Cuando alguien la juega, los demás solo pueden responder con una carta similar o con la del baño. En cualquier caso, cuando un jugador no tenga ninguna carta que pueda jugar, tendrá que pagar la cuenta. Pero, ojo, porque si tiene la carta de repartir la cuenta, puede obligar a otro jugador a pagar la dolorosa a medias. De hecho, esta carta puede resultar muy útil si, por ejemplo, decides pagar la cuenta antes de tiempo —algo que se puede hacer siempre y cuando haya una carta de cada color sobre la mesa— y fastidiar a otro jugador. El fastidio puede ser aún mayor con la carta de propina. Al finalizar cada ronda, el jugador o jugadores que hayan pagado la…

Fuente original: elplural.com

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