Así cambió el Gobierno su estrategia para evitar otra entrada masiva en Ceuta

Así cambió el Gobierno su estrategia para evitar otra entrada masiva en Ceuta

La crisis migratoria que desbordó Ceuta a finales de julio ha dado paso, apenas dos semanas después, a una respuesta diferente ante los llamamientos para intentar nuevos cruces este 15 de agosto. El Gobierno ha reforzado la coordinación entre departamentos, ha aumentado su presencia institucional y ha utilizado los canales oficiales para contrarrestar los mensajes que circulaban en redes sociales. El dispositivo se activó después de que los servicios de información detectaran convocatorias para intentar una nueva entrada colectiva. Paralelamente, Marruecos desplegó miles de efectivos alrededor de Fnideq (Castillejos) y reforzó los controles en las carreteras que conducen hacia la frontera. La jornada terminó sin una entrada de las dimensiones registradas a finales de julio. Las fuerzas marroquíes comunicaron la detención de cientos de personas que trataban de aproximarse a Ceuta, mientras el paso fronterizo y la costa española permanecían bajo vigilancia reforzada. Un discurso más contundente Uno de los cambios más visibles se ha producido en el lenguaje utilizado por el Ejecutivo. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguró durante su visita a Ceuta que «hasta la última persona» que hubiera entrado irregularmente en España regresaría a Marruecos, y vinculó esa posibilidad a la «voluntad expresa» de Rabat. La advertencia pretende dejar claro que acceder de forma irregular a Ceuta no supone automáticamente poder permanecer en España ni continuar hacia otros países europeos. Ese mensaje, sin embargo, está sujeto a los límites de la legislación. Las solicitudes de protección internacional deben tramitarse conforme a las garantías previstas y los menores extranjeros no acompañados están sometidos a procedimientos específicos en los que debe prevalecer su interés superior. Por tanto, las devoluciones no pueden aplicarse de manera automática a todos los casos, aunque el Gobierno haya elevado durante estos días el tono de sus advertencias públicas. La batalla contra los bulos llega a las redes La comunicación institucional también ha cambiado. Después de que durante la crisis de julio circularan mensajes sobre las supuestas posibilidades de permanecer en España tras entrar irregularmente, las instituciones han intervenido esta vez directamente en los mismos canales donde se difundían las nuevas convocatorias. La Embajada de España en Marruecos ha publicado mensajes recordando que entrar irregularmente en Ceuta o Melilla no concede el derecho a permanecer en España ni a acceder al resto de Europa. La Guardia Civil se ha sumado con comunicaciones destinadas a disuadir de los intentos de cruce, especialmente por mar, y advertir de los riesgos para la vida. La diferencia respecto a finales de julio está en el momento de la intervención: los mensajes oficiales comenzaron a difundirse antes de que la convocatoria del 15-A pudiera traducirse en una llegada masiva a la frontera. La cooperación con Marruecos, clave El despliegue español explica sólo una parte de lo sucedido. Las autoridades marroquíes reforzaron durante toda la semana los accesos a Fnideq, la vigilancia en zonas montañosas y el control marítimo. Miles de agentes participaron en un operativo destinado a impedir que grandes grupos alcanzasen el perímetro fronterizo. La cooperación…

Fuente original: elplural.com

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