La nueva tendencia en el deporte: más dinamismo para una sociedad que consume cada vez más deprisa

La nueva tendencia en el deporte: más dinamismo para una sociedad que consume cada vez más deprisa

De nuevo, el deporte profesional busca una fórmula para acelerar el espectáculo. La NBA ha utilizado la Summer League de 2026 para probar una nueva regla que podría cambiar una de las acciones más reconocibles del baloncesto: los jugadores lanzan un único tiro libre, independientemente de que la falta conceda uno, dos o tres puntos. El funcionamiento es sencillo. Cuando una acción debería terminar con dos tiros libres, el jugador realiza un solo lanzamiento que vale dos puntos. Cuando la falta se produce durante un triple, ese único intento puede valer tres. La normativa tradicional únicamente se recupera durante los dos últimos minutos del cuarto periodo y en las prórrogas. El objetivo reconocido por la competición es mejorar la fluidez del juego, reducir el número de interrupciones y evitar que los partidos se alarguen durante las constantes visitas a la línea de personal. La medida ya se utiliza en la G League desde la temporada 2019/20 y ahora ha dado un nuevo paso al ser probada en el escaparate veraniego de la NBA. Un único lanzamiento para ahorrar tiempo La Summer League lleva años funcionando como el laboratorio de la NBA. Antes de llegar a la competición principal, allí se han probado cambios como el desafío de los entrenadores, el reinicio del reloj de posesión a 14 segundos después de un rebote ofensivo o la penalización de las faltas intencionadas que frenan un contraataque. No significa que el tiro libre único vaya a implantarse automáticamente durante la próxima temporada. La NBA recopilará datos sobre la duración de los encuentros, el ritmo, la respuesta de los jugadores y el impacto estadístico antes de tomar una decisión. También ha experimentado con un balón conectado que incorpora sensores para detectar contactos y ayudar en futuras revisiones arbitrales, como las jugadas en las que se debe determinar quién tocó la pelota en último lugar. Sin embargo, el mensaje de fondo parece evidente: la liga quiere que sucedan más cosas en menos tiempo. Adam Silver ya había planteado anteriormente la posibilidad de reducir los cuartos de doce a diez minutos para acercar la duración total de los partidos a las dos horas y adaptarlos mejor a los hábitos actuales de consumo televisivo. La NBA ya redujo el número de tiempos muertos en 2017 y limitó algunas pausas para agilizar el juego. Aquel cambio permitió rebajar la duración media de los partidos desde aproximadamente dos horas y 23 minutos hasta unas dos horas y 15 minutos. El nuevo experimento con los tiros libres continúa exactamente esa dirección. El Mundial también declaró la guerra al tiempo perdido El baloncesto no es el único deporte que intenta eliminar los minutos considerados improductivos. El Mundial de fútbol de 2026 se convirtió en el último gran ejemplo de una tendencia que busca reducir las pérdidas de tiempo y acelerar las reanudaciones. Entre las nuevas medidas apareció la cuenta atrás para los porteros. Cuando un guardameta retiene demasiado el balón, el árbitro inicia una señal visual de cinco segundos y, si…

Fuente original: elplural.com