Competencias en prevención y extinción de incendios: La crisis de los bomberos forestales en Madrid
En España, las competencias en prevención y extinción de incendios forestales están transferidas a las Comunidades Autónomas (Art. 148 de la Constitución y Ley de Montes). En la Comunidad de Madrid, la gestión recae en el plan INFOMA. En los últimos ocho años, el modelo madrileño ha recibido graves denuncias por la temporalidad de las plantillas (contratos de 6 meses), la falta de reconocimiento de la categoría profesional de bombero forestal y una infrafinanciación en prevención invernal frente al gasto reactivo en verano.
Isabel Díaz Ayuso preside el Gobierno de la Comunidad de Madrid desde el 19 de agosto de 2019.
Sus competencias en la gestión regional (incluyendo la extinción y prevención de incendios mediante el Plan INFOMA, la gestión de montes, sanidad, educación y servicios sociales) han sido responsabilidad directa de su Ejecutivo a lo largo de tres legislaturas consecutivas, divididas entre pactos y mayoría absoluta.
1. ¿Quién tiene la competencia de los incendios en España?
En el marco normativo español, la responsabilidad operativa y financiera sobre los montes está descentralizada:
- Comunidades Autónomas (Competencia Exclusiva): Se encargan del diseño, ejecución y dotación de los planes de prevención y extinción. Cada región articula su propio operativo (como el INFOMA en la Comunidad de Madrid, el INFOCA en Andalucía o el INFOCAL en Castilla y León).
- Ministerio para la Transición Ecológica / Estado (Apoyo): Proporciona medios aéreos de gran capacidad, las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que intervienen únicamente a solicitud de los gobiernos autonómicos cuando la emergencia escala de nivel.
2. Radiografía de Madrid: Ochenta años de conflicto y temporalidad en el INFOMA
A pesar del incremento progresivo de las temperaturas y de que el riesgo de fuego se extiende más allá de la época estival, el dispositivo de la Comunidad de Madrid ha estado atravesado por movilizaciones laborales, denuncias sindicales e inestabilidad estructural.
Las principales denuncias del colectivo de Bomberos Forestales:
- Contratación a media jornada anual: Se denuncia que gran parte de los retenes de refuerzo son contratados únicamente por 6 meses al año, coincidiendo con la época de alto riesgo. Al finalizar el verano, las plantillas se reducen drásticamente, dejando sin atender las labores de desbroce y limpieza en invierno.
- Falsa categoría laboral: Pese a los avances legislativos en el ámbito estatal, gran parte del personal que combate el fuego sobre el terreno en Madrid ha sido contratado bajo epígrafes como «conductor», «peón agrícola» o «mantenimiento». Esto impide el reconocimiento de enfermedades profesionales ligadas a la inhalación de humo y a las lesiones físicas del servicio.
- Fuga de profesionales calificados: Las tablas salariales (que en muchos casos rondan los 1.300 – 1.400 euros netos mensuales durante la campaña) y la falta de continuidad han empujado a efectivos con años de experiencia a opositar o trasladarse a otras autonomías con contratos de 12 meses. Se han llegado a denunciar vacantes sin cubrir que superan el 40% de la plantilla en secciones clave del operativo.
- Bloqueo institucional y protestas: Durante las campañas estivales, los trabajadores han llevado a cabo concentraciones y protestas ante la Consejería para exigir un servicio público, permanente y 100% profesional, encontrándose a menudo con el rechazo del Ejecutivo regional, que achaca las demandas a presiones laborales de ámbito político.
3. Presupuestos e infrafinanciación: La prevención invertida
Un análisis de la distribución del gasto público en materia forestal muestra una disparidad entre el presupuesto asignado a apagar el fuego en verano y el invertido en evitar que arda en invierno.
| Área de Inversión | Problema Detectado | Consecuencia en el Terreno |
|---|---|---|
| Prevención Invernal | Falta de presupuesto para cuadrillas fijas todo el año. | Acumulación de biomasa y maleza seca que actúa como combustible. |
| Personal Discontinuo | Contratos temporales de 6 meses de duración. | Pérdida de personal formado y sobrecarga de trabajo en la época estival. |
| Externalización / Encomiendas | Uso de empresas públicas o contratas privadas para servicios de apoyo. | Disparidad en condiciones laborales y duplicidad de mandos operativos. |
| Tecnología vs. Personal | Inversión en cámaras y sensores sin refuerzo equivalente en tierra. | Buena capacidad de detección, pero lentitud en la respuesta por falta de retenes. |
Dato sectorial: Los expertos en ingeniería forestal señalan que cada euro invertido en la limpieza y ordenación de los montes durante el invierno ahorra entre 5 y 10 euros en las labores de extinción durante la temporada de incendios.
4. Retos futuros: Del modelo reactivo al operativo de 365 días
Los incendios de gran intensidad que amenazan las zonas de interfaz urbano-forestal en la Comunidad de Madrid requieren un cambio de paradigma. La principal reivindicación de los colectivos profesionales pasa por la consolidación del plan INFOMA mediante un servicio público permanente, la aplicación del Estatuto del Bombero Forestal y una dotación presupuestaria que garantice la gestión del territorio durante los 365 días del año.
De quién es la competencia de apagar incendios en España?
Respuesta: Corresponde de forma exclusiva a las Comunidades Autónomas, mientras que el Estado (MITECO/UME) solo actúa como apoyo.
¿Qué reclaman los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid?
Respuesta: Contratos de 12 meses para trabajar la prevención en invierno, el reconocimiento de la categoría profesional de bombero forestal y mayor inversión en el operativo INFOMA.












